DE SEXOS

LA MUJER DE MI VIDA.


Robo tu sexo
y aplasto tu rostro
contra mis palabras de amor.

Aprieto tu garganta
hasta ver tus ojos
del revés.

Frío tu lengua,
rebozada con harina y huevo.
Aso tus muslos,
a 115º durante 15 minutos,
Aliño tus pechos
con la última meada
cargada de adrenalina,
y otras inas.

Pongo la mesa
y me sirvo el banquete
acompañado con el vino
de tu sangre.

Doy gracias al señor
antes de comenzar el festín.

En la sala solo se oye
el masticar de mis dientes,
el crujir de tu piel torrada por las brasas,
el sorber de mis labios que intentan
abarrer al máximo los huesos lechosos
de tu cara.
Por mis dedos chorrea la salsa de orín
y sangre que acompañada de patatas
da sabor a tus ojos.
Lamo tus labios inferiores con mi lengua
sangrienta de machote.
Regüeldo en silencio los últimos
albores de tu recuerdo.

Fumo mi cigarro feliz
que neblea la pera electrizante.

Descanso en mi sofá con el vientre
lleno de mondongos, machismo e hipocresía.


Ahora ya puedo decirle a mí amigo:

Que buena que esta tu novia